
Crueldad institucionalizada
del terrorismo de estado.
El verdugo asalariado
goza sintiendo el placer
de ostentar el dudoso poder
de hacer lo que quieran sus amos.
Pero tortura con sus manos
y no le importa decir
que es un hombre de bien,
un hijo de dios,
practicante de los diez mandamientos.
Juró la constitución
y esta dispuesto a defenderla como sea.
Humilla, presiona y apalea.
Es un héroe en esta pelea,
un hijo de dios,
un demócrata protegido por sus leyes.
Juró la constitución,
y esta dispuesto a defenderla como sea.
Si no existen cargos
se los inventarán.
Total impunidad,
la vía libre.
Humilla, presiona y apalea.
Es un héroe en esta pelea,
un hijo de dios,
valuarte de su estado de derecho.