
Vivo con mis padres
porque no tengo dinero.
Aunque me llamen vago,
la revolución es lo primero.
Yo sí que curraría,
fregaría y plancharía,
pero la revolución
me quita las energías.
¡Camarada, vaya camada!
La revolución nos pilló de resacón.
Somos células dormidas
o más bien apalancadas
a la espera de la revolución.
Revolución...