
Andy se arrastró hacia la libertad a través de quinientas yardas de residuos malolientes que no puedo imaginar. O quizás no quiera imaginarlo. Quinientas yardas. Es la longitud de cinco campos de fútbol, casi media milla. Andy Dufresne se arrastró por un río de mierda y salió limpio al otro lado...
A quen se lle conte... Non hai vergoña nin hai nada.